Vitaminas recomendadas para el embarazo

Todas las vitaminas destacan por ser esenciales para garantizar el funcionamiento adecuado de nuestro organismo, sin embargo, existen algunas en particular las cuales destacan por ser fundamentales en momentos específicos, por ejemplo, durante el embarazo.

En este sentido, aunque el embarazo no se trata de una enfermedad, lo cierto es que sí requiere de ciertos cuidados bastante especiales, por ejemplo, resulta importante prestar atención tanto a la alimentación como a los aportes de vitaminas y minerales, ya que durante la gestación existen requerimientos diferentes.

De modo que hay que asegurarse que ni la madre ni el bebé tengan carencias de aquello que necesitan para evitar complicaciones y lograr un buen desarrollo.

Por eso, a lo largo de este artículo queremos enfocarnos en hablar sobre aquellas vitaminas que son recomendadas para el embarazo, las cuales toda madre debería consumir para garantizar su bienestar y el de su bebé.

¿Por qué tomar vitaminas a lo largo del embarazo?

A lo largo del embarazo, el organismo suele desarrollar necesidades de algunos nutrientes los cuales no suelen ser completamente cubiertas a través de la dieta habitual, incluso si la misma es saludable y equilibrada.

Es por esa razón que, mediante las vitaminas prenatales existe la posibilidad de conseguir un aporte adicional tanto de vitaminas como de minerales que son esenciales para el correcto desarrollo del bebé, al igual que para que la madre logre cubrir sus necesidades que se ven incrementadas en esta etapa.

¿Cuáles son las vitaminas más aconsejadas durante el embarazo?

Las vitaminas, al igual que los minerales, tienen una función de gran importancia en el desarrollo apropiado de las funciones vitales, tanto las madres como de los bebés en el embarazo.

A lo largo del embarazo, se requiere una cantidad de ácido fólico, hierro y yodo, mayor a la que se necesita frecuentemente; además de un mayor aporte de otros nutrientes como vitaminas, zinc y calcio.

Una alimentación equilibrada puede proporcionar estos aportes necesarios, sin embargo, existe la posibilidad de que los especialistas recomienden el consumo de suplementos vitamínicos prenatales, con el fin de garantizar la ingesta adicional que se requiere de ácido fólico, hierro, etc.

En cualquier caso, es útil saber que dentro de las vitaminas más recomendadas para el embarazo, suelen estar las siguientes:

Vitamina B6

Del mismo modo que sucede con las diversas vitaminas del  complejo B, la B6 no es capaz de almacenarse dentro del organismo, y cualquier exceso de la misma desaparece después de 8 horas a través de la orina.

No obstante, esta vitamina es esencial debido a que cumple una función vital para el organismo, siendo la encargada de la síntesis de grasas, proteínas e hidratos de carbono; al mismo tiempo que fomenta el desarrollo de células sanguíneas, glóbulos rojos, hormonas, anticuerpos y neurotransmisores.

Asimismo, resulta necesaria en la síntesis tanto del ADN como del ARN (mensajeros del código genético); además de fomentar el desarrollo del sistema nervioso y del cerebro en los bebés.

Entre los alimentos que ofrecen un alto aporte de vitamina B6, se incluyen carne de vaca, pescado, pollo, hígado, huevos, avellanas, nueces, levadura, lentejas, garbanzos, espinacas, arroz integral, harina integral y vísceras animales.

Ácido fólico

Igualmente llamado vitamina B9, el ácido fólico supone un nutriente básico no solo para aquellas mujeres que desean embarazarse, sino también a lo largo del mismo.

Y es que resulta esencial para evitar el desarrollo de problemas que afecten el tubo neural, o dicho de otro modo, tanto la columna vertebral como el cerebro de los bebés. Asimismo, tiene una gran importancia en la formación de glóbulos rojos y también en el desarrollo general de los bebés.

Así, durante el embarazo, el aporte diario de ácido fólico tiene que incrementarse en, por lo menos, 400 microgramos al día.

En aquellos casos donde el médico pudiera considerar que se requiere una mayor ingesta de esta vitamina, es probable que prescriba el consumo de pastillas de ácido fólico especialmente destinadas a embarazadas.

En cualquier caso, dentro de los alimentos que poseen un alto contenido de vitamina B9, destacan los vegetales de hoja verde, coles de Bruselas, brócoli, espárragos, frijoles, lentejas, cereales, naranjas y pan.

Vitamina C

Durante el embarazo, la vitamina C resulta esencial tanto en el desarrollo óseo como en los tejidos de los bebés; asimismo, ayuda a prevenir la anemia, que suele producirse con frecuencia entre las madres.

En esta etapa, el aporte de vitamina C requerido no resulta muy elevado, solo 85mg al día (básicamente un kiwi o un vaso de zumo de naranja).

No obstante, se trata de una vitamina de difícil absorción, sobre todo para mujeres que tomaron anticonceptivos orales por mucho tiempo, fumadoras, consumidoras de alcohol, drogas o salicilatos.

Vitamina D

Esta vitamina ayuda a optimizar la fertilidad, al mismo tiempo que promueve el desarrollo y reparación ósea en los bebés, mejorando la absorción de calcio y fósforo en las madres.

Durante el embarazo, su aporte tiene que duplicarse (alrededor de10mg diarios), ya que permite evitar la aparición de patologías como vaginosis bacteriana, preeclampsia y diabetes gestacional en las madres.

Calcio

El calcio resulta indispensable para que los bebés puedan desarrollar tanto huesos como dientes sanos, además de tener un corazón, nervios y músculos fuertes, mejorando su ritmo cardiaco y fomentando una apropiada coagulación.

Este nutriente se puede encontrar tanto en leche y los productos lácteos como en diversos alimentos, por ejemplo, avellanas,  repollo,  acelgas, soja,  cacahuetes, almendras y nueces.